viernes, 12 de abril de 2013

PLÁSTICOS BIODEGRADABLES


A fines del siglo XX el precio del petróleo disminuyó, y de la misma manera decayó el interés por los plásticos biodegradables. En los últimos años esta tendencia se ha revertido, además de producirse un aumento en el precio del petróleo, se ha tomado mayor conciencia de que las reservas petroleras se están agotando de manera alarmante. Dentro de este contexto, se observa un marcado incremento en el interés científico e industrial en la investigación para la producción de plásticos biodegradables o EDPs(environmentally degradable polymers and plastics).
 
La fabricación de plásticos biodegradables a partir de materiales naturales, es uno de los grandes retos en diferentes sectores; industriales, agrícolas, y  de materiales para servicios varios. Ante esta perspectiva, las investigaciones que involucran a los plásticos obtenidos de otras fuentes han tomado un nuevo impulso y los polihidroxialcanoatos aparecen como una alternativa altamente prometedora.

La sustitución de los plásticos actuales por plásticos biodegradables es una vía por la cual el efecto contaminante de aquellos, se vería disminuido en el medio ambiente. Los desechos de plásticos biodegradables pueden ser tratados como desechos orgánicos y eliminarlos en los depósitos sanitarios, donde su degradación se realice en exiguos períodos de tiempo.

Los polímeros biodegradables se pueden clasificar de la siguiente manera:

• Polímeros extraídos o removidos directamente de la biomasa: polisacáridos como almidón y celulosa. Proteínas como caseína, queratina, y colágeno.

• Polímeros producidos por síntesis química clásica utilizando monómeros biológicos de fuentes renovables.

• Polímeros producidos por microorganismos, bacterias productoras nativas o modificadas genéticamente.

Dentro de la última categoría se hallan los plásticos biodegradables producidos por bacterias, en este grupo encontramos a los PHAs y al ácido poliláctico (PLA). Los PHAs debido a su origen de fuentes renovables y por el hecho de ser biodegradables, se denominan “polímeros doblemente verdes”. El PLA, monómera natural producida por vías fermentativas a partir de elementos ricos en azúcares, celulosa y almidón, es polimerizado por el hombre. Los bioplásticos presentan propiedades fisicoquímicas y termoplásticas iguales a las de los polímeros fabricados a partir del petróleo, pero una vez depositados en condiciones favorables, se biodegradan.

Ácido poliláctico (PLA)

El almidón es un polímero natural, un gran hidrato de carbono que las plantas sintetizan durante la fotosíntesis que sirve como reserva de energía. Los cereales como el maíz y trigo contienen gran cantidad de almidón y son la fuente principal para la producción de PLA. Los bioplásticos producidos a partir de este polímero tienen la característica de una resina que puede inyectarse, extruirse y termoformarse. La producción de este biopolímero empieza con el almidón que se extrae del maíz, luego los microorganismos lo transforman en una molécula más pequeña de ácido láctico o 2 hidroxi-propiónico (monómero), la cual es la materia prima que se polimeriza formando cadenas, con una estructura molecular similar a los productos de origen petroqu
ímico, que se unen entre sí para formar el plástico llamado PLA.

El PLA es uno de los plásticos biodegradables actualmente más estudiados, se encuentra disponible en el mercado desde 1990. Es utilizado en la fabricación de botellas transparentes para bebidas frías, bandejas  de envasado para alimentos, y otras numerosas aplicaciones.

Polihidroxialcanoatos

Historia

Los PHAs son producidos generalmente por bacterias Gram negativas, aunque existen bacterias Gram positivas también productoras en menor escala. El primer PHA escubierto fue el PHB, que fue descrito en el instituto Pasteur en 1925 por el microbiólogo Le moigne quien observó la producción de PHB por Bacillus megaterium. Posteriormente, en 1958 Macrae e Wildin son observaron que Bacillus megaterium acumulaba el polímero cuando la relación glucosa/nitrógeno en el medio de cultivo no se encontraba en equilibrio y observaron su degradación cuando existía falta o deficiencia de fuentes de carbono o energía. A partir de este hecho, se encontraron inclusiones de PHA en un a extensa variedad de especies bacterianas. En la actualidad se conocen aproximadamente 150 diferente s polihidroxialcanoatos.


La primera patente de PHB fue pedida en los Estados Unidos por J. N. Baptist en 1962. En 1983 ocurrieron dos acontecimientos importantes, primero fue el descubrimiento por De Smet, de una cepa de Pseudomonas oleovorans (ATCC 29347) productora de PHB, y consecutivamente se dio la primera producción del primer biopoliéster de uso comercial . Un copolímero formado por monómeros de cuatro y cinco carbonos, denominados PHB y PHV, respectivamente, este producto se denominó comercialmente “Biopol” y se produce utilizando Ralstonia eutropha, a partir de glucosa y ácido propiónico. Este bioplástico en la actualidad ya es sintetizado a partir de una sola fuente de carbono en bacterias recombinantes; y exhibe un alto potencial de biodegradabilidad y propiedades termomecánicas mejores que el PHB puro.

En general los PHAs son insolubles en agua, biodegradables, no tóxicos, por lo cual uno de los principales beneficios que se obtienen de la aplicación de PHAs, es el ambiental. La utilización de estos productos, reduce la dependencia del petróleo por parte de la industria plástica, provoca una disminución de los residuos sólidos y se observaría una reducción de la emisión de gases que provocan el efecto invernadero.

Los puntos de interés en cuanto a aplicaciones de bioplásticos, de acuerdo con la IBAW (Asociación Internacional y Grupo de Trabajo de Polímeros Biodegradables) se centran en los sectores de empaque, medicina, agricultura y productos desechables. Sin embargo, con el avance de esta industria se ha ampliado la utilización de biomateriales aplicándose en: teléfonos celulares, computadores, dispositivos de aud
io y video. De acuerdo a esta información se ha establecido que el 10% de los plásticos que actualmente se emplean en la industria electrónica pueden ser reemplazados por biopolímeros





jueves, 21 de marzo de 2013

Mildiu y Alternaria, enemigos habituales en patata



Dos de las enfermedades fúngicas más extendidas, mildiu y Alternaria, se han de controlar a partir de un manejo adecuado del cultivo y de los tratamientos necesarios.




El mildiu y la Alternaria constituyen dos principales enfermedades que cada año amenazan al cultivo de la patata. Su prevención y control comienza ya en el momento de la siembra, con aspectos como la preparación del terreno o la elección de la variedad, y debe de proseguir durante todo el ciclo de cultivo con los tratamientos fitosanitarios necesarios y con adecuadas prácticas de manejo en aspectos como fertilización o riego.

Para conocer cómo han de ser las buenas prácticas en la prevención de mildiu y Alternaria, hablamos con las cooperativas Aranpino (Salamanca) y Garlan (Álava), con Patatas Beltrán (Albacete) y con la investigadora Raquel Marquínez, jefa del Laboratorio de Analíticas Vegetales de Neiker-Tecnalia (País Vasco) y representante estatal en la European Association for Potato Research.


Tanto el mildiu, ya un viejo conocido del agricultor, como la Alternaria pueden ocasionar graves pérdidas en los cultivos si no se controlan de forma eficaz. La prevención ha de comenzar ya en la fase de preparación del terreno, sobre todo en lo que respecta al mildiu. “Una de las principales cuestiones a tener en cuenta en la prevención del mildiu radica en el control de la fuente de inóculo. De dónde viene el hongo o cómo sobrevive”, apunta la investigadora Raquel Marquínez. “El hongo que produce el mildiu, a diferencia del de la Alternaria, se caracteriza por su especificidad. Ataca fundamentalmente a la familia de las solanáceas (patata y tomate, ), no a otras especies, por lo que resulta muy importante controlar que en la parcela no haya rebrotes de otros años. Los restos de desecho, como patatas en mal estado de la campaña anterior, habrá que enterrarlos también en un lugar alejado de la parcela”.

Controlada la fuente de inóculo del mildiu, de cara a retrasar en lo posible la aparición de la enfermedad, el segundo punto a considerar pasa por conocer los requerimientos que necesita el hongo para su propagación. “Las condiciones para su desarrollo se dan cuando durante 48 horas se producen dos periodos de al menos 11 horas con más de 10º de temperatura y un 90% de humedad. Son condiciones que generalmente ocurren en noches húmedas o días con lluvias”, explica Raquel Marquínez.


Tratamientos fitosanitarios
En cuanto se produzcan las condiciones para la aparición
de mildiu, se hace necesario iniciar los tratamientos fitosanitarios preventivos. Lo ideal sería que el agricultor contase con un sistema de avisos que le indicase cuando tratar. “Desde que se producen las condiciones para el desarrollo del mildiu, los síntomas pueden empezar a aparecer a partir del quinto día. Resulta importante
tratar antes de que ya haya daños en la planta”, advierte
Raquel Marquínez.

En general, los técnicos de las cooperativas consultadas coinciden en señalar que el agricultor acostumbra a estar concienciado en la prevención del mildiu, si bien señalan también dificultades para un adecuado control. “En Salamanca nos encontramos con cambios bruscos de temperatura que pueden propiciar el desarrollo de la
enfermedad, sobre todo por las noches, y tenemos el problema de que la enfermedad no se ve mientras se dé, además contribuye a prevenir también la alternaria”.


Similar estrategia siguen en la cooperativa Aranpino (Salamanca), en la que para evitar la aparición de resistencias, acostumbran a combinar fungicidas con distinto modo de acción. “Normalmente rotamos un sistémico, como el metalaxil, con uno de contacto, como el mancozeb”, apunta Óscar de la Vega. En el caso de patatas dedicadas al almacenamiento se aplican también antiespurulantes con el objetivo de que el hongo no baje al tubérculo, afectando a su conservación.

Las cooperativas valoran los tratamientos como eficaces para el control del mildiu. ¿Y cúal sería la media de tratamientos adecuada o cada cuánto tratar? Todo depende otra vez de la zona, la meteorología y las variedades cultivadas. “En nuestra zona, la media de tratamientos ronda los 4-6, pero puede haber años de 2- 3 o zonas o campañas en las que sean necesarios más de 6 tratamientos”, explica Raquel Marquínez, del centro de investigación agraria Neiker-Tecnalia (País Vasco).

“Tampoco hay que pasarse de tratamientos. En países con más problemas de mildiu que España, como Bélgica o Irlanda, se han llegado a realizar hasta 20 tratamientos por cultivo, lo que medioambiental y económicamente no tiene mucho sentido”. En el caso opuesto, se situaría la situación que cuenta en Albacete el técnico Alberto Arcas, de Patatas Beltrán. “Gestionamos unas 500 hectáreas de plantaciones propias en Albacete en riego por aspersión, y por las condiciones climáticas de esta zona se puede decir que prácticamente nunca tenemos ningún problema de mildiu
ni de Alternaria”, explica.

Alternaria, un hongo ‘más difícil’ La Alternaria, a diferencia del mildiu, es un hongo polífago muy presente en el medio, según explica Raquel Marquínez, por lo que evitar su llegada al cultivo cuando se dan las circunstancias adecuadas para su propagación resulta misión imposible: “Se trata de un hongo muy extendido.

Fuente: Agroquímica
 

viernes, 15 de marzo de 2013

Las CCAA estudian medidas para reducir los riesgos del uso de fitosanitarios

Representantes de las comunidades autónomas, del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, de diferentes universidades y del sector empresarial han analizado en Logroño la nueva normativa sobre productos fitosanitarios, con la que se desea reducir los riesgos de su uso.

El consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente de La Rioja, Íñigo Nagore, inauguró la primera jornada del encuentro anual que mantiene el grupo de trabajo sobre Técnicas y Equipos de Aplicación de Fitosanitarios.

El objetivo de este encuentro es facilitar la adopción de las medidas de obligado cumplimento recogidas en la nueva normativa comunitaria y el decreto de uso sostenible de los productos fitosanitarios.

La puesta en común de información sobre estos equipos, el análisis de la evolución de las técnicas de aplicación de estos productos y las inspecciones son asuntos que se debaten en la reunión, según ha detallado el Gobierno riojano en una nota.

Ha añadido que con el nuevo sistema se pretende reducir los riesgos del uso de productos fitosanitarios sobre la salud humana y el medio ambiente, así como fomentar el empleo de la gestión integrada de plagas y de métodos de control alternativo.

También se desea que los equipos de aplicación garanticen la exactitud en la distribución y dosificación del producto, con lo que se evitan fugas en el llenado, vaciado y mantenimiento de la maquinaria.

Ha recordado que, desde el pasado uno de enero, todas las explotaciones agrarias están obligadas a mantener actualizado un registro de tratamientos fitosanitarios, llamado "cuaderno de explotación".

Deberán conservar, al menos, durante tres años toda la información relativa al asesoramiento fitosanitario, certificados de inspección de los equipos de tratamiento, contratos de prestación de servicios de aplicación de fitosanitarios, resultados de análisis de residuos de esos productos, facturas y otros documentos justificativos de los asientos reflejados en ese cuaderno.

Además, a partir del 26 de noviembre de 2015, a los agricultores y a los vendedores de productos fitosanitarios se les exigirá un carné que acredite una formación apropiada sobre su uso.

Sus datos indican que en La Rioja están registrados cerca de 6.000 equipos de aplicación de productos fitosanitarios, que se someten periódicamente a inspecciones. 

Fuente: f&h hoy

lunes, 25 de febrero de 2013

Nueva linea LiberLen® de CODIAGRO









LiberLen® es nueva tecnología radicular para aporte de nutrientes diseñada para la liberación controlada de los mismos en el suelo.
 
La línea LiberLen®, basa su forma de actuar en el aporte de Calcio de liberación controlada al suelo, como nutriente y a la vez como acondicionar de suelos, para obtener las condiciones edafoclimáticas óptimas que proporcionen la óptima absorción de los demás nutrientes aportados con el abonado tradicional. La línea LiberLen® aporta además otros nutrientes a los cultivos, de forma continua a lo largo de todo el ciclo del cultivo, con el objetivo de lograr un óptimo desarrollo y un excelente rendimiento.



La tecnología AMEC® presente en todos los fertilizantes LiberLen® disminuye significativamente los efectos negativos de algunos factores limitantes de la producción como la climatología adversa, salinidad, plagas, enfermedades, fisiopatías, etc., que constituyen en su conjunto y de forma general las principales causas de estrés, tanto biótico como abiótico para las plantas. Esto hace que se mejoren tanto los rendimientos de cosecha como los parámetros de calidad y vida útil post-cosecha.

LiberLen® se basa en una nueva tecnología de recubrimiento en capas homogéneas, con melazas de origen natural que proporciona una liberación controlada en el tiempo, coincidiendo con las necesidades de la planta y evitando la pérdida por lixiviación o volatilización, permitiendo reducir las dosis de aplicación de los fertilizantes habituales. Estas melazas son totalmente biodegradables y potencian el desarrollo de una microflora útil en el suelo.

El grado de porosidad de las melazas determina la absorción de agua en los momentos de humedad debido a riegos o lluvias y la posterior difusión al exterior de forma controlada de los nutrientes contenidos en el gránulo.




Más información en: www.plastyagro.com/LiberLen® 

miércoles, 13 de febrero de 2013

Guía resumida de aplicaciones de productos Codiagro en Cultivos de Frutales

A continuación detallamos a través de la siguiente guía, un resumen de las aplicaciones de productos CODIAGRO que se pueden aplicar en los cultivos de frutal, dando también en que momento se deben de aplicar, la dosis de cada uno, la frecuencia y la finalidad de cada aplicación.

Para más información: www.plastyagro.com/guia_frutales 




































































sábado, 9 de febrero de 2013

La superficie de regadío en España aumentó el 1,4 % en 2012

La superficie de regadío en España se incrementó en un 1,4 % en 2012, hasta un total de 3.522.616 hectáreas, con lo que se mantuvo la tendencia al alza registrada desde 2006, según datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.


El sistema de riego que más se ha extendido en 2012 ha sido el de aspersión, con un 8,7 % más hasta 541.150 hectáreas. También ha aumentado la superficie con riego automotriz, con el 4,4 % más hasta 297.149 hectáreas, y localizado, con 0,3 % más hasta 1.662.847 hectáreas.

Por el contrario, ha descendido un 1,1 % el riego por gravedad, con 1.020.406 hectáreas.

Desde 2004, año que toma como referencia el Ministerio para el informe, se destaca que el riego localizado ha sido el que más se ha extendido en los últimos años, con 465.382 hectáreas nuevas. El automotriz, a su vez, se incrementó en un 14 % con respecto al periodo 2004-2001.

Por comunidades autónomas, Andalucía lidera la superficie de regadío nacional, con 1.026.808 hectáreas, el 29,15 % del total. A continuación se sitúan Castilla La Mancha y Castilla y León, con 497.556 y 425.122 hectáreas respectivamente, más del 14 y el 12 % del total estatal, y Aragón, con 379.511 hectáreas, el 10,77 % del global.

Por tipos de riego, Andalucía concentra cerca de la mitad del riego localizado, con el 45,42 % del total, mientras que el de aspersión se encuentra sobre todo en Castilla y León, Castilla La Mancha, Aragón y Andalucía, que suman el 77 % del total estatal.

El automotriz se localiza principalmente en Castilla y León, con el 42,60 % del total, y Castilla La Mancha, con el 29,38 %, mientras que el de gravedad se encuentra más disperso entre diferentes comunidades.

Por cultivos, los cereales concentran el 28,2 % de la superficie regada, con 994.753 hectáreas.

A continuación se sitúa el olivar, con el 20,8 % del total y 731.025 hectáreas; el viñedo, con 334.240 hectáreas (el 9,5 %) ; los cítricos, con 286.590 hectáreas (el 8,1 %), y el resto de frutales, con 255.846 hectáreas, (el 7,3 %).

En relación con la superficie total de producción, los cítricos y las hortalizas son los que hacen un mayor uso del regadío, ya que éste representa el 93,7 % y el 91,7 % del total sembrado, respectivamente.